Su Majestad el Rey Felipe VI presidió en el Palacio Real de Madrid la ceremonia de presentación de Cartas Credenciales de seis nuevos embajadores acreditados en España. Este acto, cargado de simbolismo y tradición, refuerza las relaciones diplomáticas entre España y las naciones representadas.
Embajadores que presentaron sus Cartas Credenciales
En esta ocasión, los embajadores que entregaron sus credenciales fueron:
• Regina Appiah-Sam, embajadora de Ghana.
• Tadej Rupel, embajador de Eslovenia.
• Kareen Rispal, embajadora de Francia.
• Shanil Nepal, embajador de Nepal.
• François Nkulikiyimfura, embajador de Ruanda.
• Nyamkhuu Ulambayar, embajadora de Mongolia.
La ceremonia se llevó a cabo en el Salón del Trono del Palacio Real, donde cada embajador, acompañado por miembros de su misión diplomática, entregó sus cartas credenciales al monarca español. Este acto oficializa su posición como máximos representantes de sus respectivos países en España.

La ceremonia de presentación de Cartas Credenciales es una de las más antiguas y solemnes tradiciones diplomáticas en España. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando el Rey Carlos I adoptó el ceremonial borgoñón para la recepción de enviados extranjeros. Posteriormente, en 1562, el Rey Felipe II estableció formalmente este protocolo en la corte española mediante las “Etiquetas de Palacio”.
Durante el reinado de Felipe IV, se creó la figura del “conductor” para presentar las credenciales de los embajadores ante el monarca. Esta función evolucionó y, en el siglo XVIII, el Rey Carlos III instituyó el cargo de “Introductor de Embajadores”, responsabilidad que actualmente recae en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.
La ceremonia ha mantenido su esencia a lo largo de los siglos, reflejando la continuidad y el respeto por las tradiciones diplomáticas en España. Aunque ha experimentado adaptaciones, especialmente durante periodos como la pandemia de COVID-19, donde se ajustaron ciertos protocolos, la esencia y solemnidad del acto permanecen intactas.
El proceso ceremonial comienza con la llegada de los embajadores al Palacio Real. Tradicionalmente, los diplomáticos son transportados en carrozas tiradas por caballos, escoltados por la Guardia Real, desde el Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, hasta el Palacio Real. Esta práctica, que había sido suspendida temporalmente debido a restricciones sanitarias, se ha retomado para preservar el esplendor y la tradición del evento.
Una vez en el Palacio Real, los embajadores y sus comitivas son recibidos por el Introductor de Embajadores y ascienden por la majestuosa Escalera de Embajadores. A continuación, atraviesan el Salón de Alabarderos, el Salón de Columnas y la Saleta de Gasparini hasta llegar al Salón del Trono, donde Su Majestad el Rey les espera, acompañado por la Ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

La Introductora de Embajadores anuncia oficialmente a cada diplomático, quien procede a entregar sus Cartas Credenciales al Rey. Tras la entrega, el embajador presenta a los miembros de su misión diplomática. Posteriormente, en la Saleta del Nuncio, se lleva a cabo un breve encuentro privado entre el Rey, la Ministra y el embajador, donde se abordan temas de interés bilateral.
Al concluir la audiencia, los embajadores abandonan el Palacio Real. A su salida, una sección de pífanos y tambores de la Guardia Real interpreta el Himno Nacional de España, poniendo fin a la ceremonia.
La presentación de Cartas Credenciales es más que una mera formalidad protocolaria; simboliza el inicio oficial de las funciones de un embajador en el país receptor. Este acto reafirma el compromiso mutuo de mantener y fortalecer las relaciones diplomáticas, promoviendo la cooperación en diversos ámbitos como la política, economía, cultura y educación.
Para España, esta ceremonia refleja su apertura y disposición a colaborar con otras naciones, consolidando su posición en la comunidad internacional. Además, es una oportunidad para destacar la importancia de la diplomacia como herramienta para el entendimiento y la paz entre los pueblos.
La reciente ceremonia de presentación de Cartas Credenciales en el Palacio Real de Madrid no solo fortalece los lazos de España con Ghana, Eslovenia, Francia, Nepal, Ruanda y Mongolia, sino que también pone de manifiesto la rica tradición diplomática española. Mantener vivas estas ceremonias ancestrales es esencial para preservar la historia y promover un futuro de cooperación y entendimiento entre las naciones.


