Los Reyes inauguraron FITUR en IFEMA Madrid con un gesto institucional marcado por el respeto y la solidaridad. La apertura de la Feria Internacional de Turismo volvió a situar a España en el centro del mapa turístico mundial, combinando proyección exterior y sensibilidad ante la actualidad. Felipe VI y la Reina Letizia encabezaron el acto oficial recorriendo los pabellones y saludando a representantes del sector, comunidades autónomas y delegaciones internacionales.
La presencia de los Reyes subrayó el papel estratégico del turismo para la economía española, un sector que genera empleo, cohesión territorial y proyección exterior. FITUR se consolida como escaparate global donde destinos, empresas y administraciones muestran innovación, sostenibilidad y capacidad de adaptación. El recorrido real permitió constatar la fortaleza de la marca España y el compromiso institucional con su desarrollo.
La edición estuvo marcada por un tono de luto tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. Banderas a media asta y un ambiente de respeto acompañaron una inauguración sobria, en la que el protocolo se adaptó a las circunstancias. En este contexto, la actitud de los Reyes transmitió cercanía y empatía, integrando el duelo colectivo en un evento de alcance.
Durante la visita, Felipe VI y la Reina Letizia mantuvieron encuentros con autoridades y profesionales del sector, destacando la importancia de la colaboración público privada y la necesidad de avanzar hacia un turismo más sostenible y desestacionalizado. La agenda incluyó paradas en espacios nacionales e internacionales, reflejo de la diversidad y la competitividad del turismo español.
Uno de los momentos más significativos se produjo en el pabellón de Andalucía. Allí, los Reyes firmaron el libro de condolencias habilitado en memoria de las víctimas del accidente ferroviario. El gesto, sencillo y solemne, expresó el dolor compartido y la solidaridad de la Corona con las familias afectadas y con toda la comunidad andaluza.
La firma en el libro de condolencias trascendió el marco del protocolo y se convirtió en un símbolo de unidad. En un evento dedicado a mostrar oportunidades y futuro, la presencia del recuerdo subrayó valores de humanidad y responsabilidad institucional. La Corona reafirmó así su papel como referente de cohesión en los momentos difíciles.

La inauguración de FITUR por los Reyes combinó proyección, respeto y compromiso. España mostró su liderazgo turístico sin olvidar el contexto social que atraviesa el país. El acto dejó una imagen de normalidad responsable y de una Monarquía cercana, consciente de su función representativa y del valor de acompañar a la sociedad tanto en la celebración como en el duelo.
El significado político y social del acto también se reflejó en la atención mediática internacional que acompañó la inauguración. FITUR es un punto de encuentro clave para inversiones, acuerdos y tendencias, y la participación de los Reyes refuerza la estabilidad institucional que España proyecta al exterior. En un contexto global cambiante, la imagen de continuidad resulta esencial para generar confianza.
Además, la feria permitió poner en valor la diversidad territorial y cultural del país. Cada comunidad autónoma presentó su identidad y propuestas innovadoras, mostrando un modelo plural. El respaldo de la Corona a este espacio común refuerza la cooperación entre territorios.

