SOLO NOS QUEDA EL REY
La política exterior de España vive momentos desconcertantes. En la próxima toma de posesión del nuevo presidente de Chile, uno de los actos diplomáticos más importantes del ámbito iberoamericano, el Gobierno español ha decidido no enviar representación política al máximo nivel. Una decisión que deja nuevamente al Felipe VI como la principal figura institucional que mantiene viva la presencia de España en la comunidad iberoamericana. No es un gesto menor. Desde hace décadas, las tomas de posesión de los presidentes latinoamericanos constituyen uno de los espacios diplomáticos más relevantes para España. La presencia del Rey ha sido tradicionalmente una forma de reforzar los lazos históricos, culturales y políticos con los países de Iberoamérica, una comunidad con la que España comparte lengua, historia y una intensa relación económica y política. La Constitución española establece que el Rey es el jefe del Estado y el máximo representante de España en las relaciones internacionales, especialmente con las naciones de su comunidad histórica. Su presencia en estos actos no es simbólica, sino parte de una labor diplomática constante que …





