El Rey Felipe VI presidió la clausura de la IX Cumbre Global de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP) en Vitoria, protagonizando un emotivo discurso que subrayó la importancia del Gobierno Abierto como vía para fortalecer la democracia. Sus palabras, repletas de llamados a la transparencia, al compromiso colectivo y a la esperanza en un contexto internacional convulso, marcaron el tono del cierre de este importante evento internacional.
Durante la ceremonia, el Rey destacó que “entendemos el Gobierno Abierto como una alternativa para renovar la forma en que se conciben y ejercen los asuntos públicos”. Subrayó que, más que una serie de prácticas administrativas, constituye una cultura de gobernanza sustentada en la apertura, donde la transparencia, la colaboración, la rendición de cuentas y la integridad se integran como pilares esenciales. Según Felipe VI, estos principios buscan fortalecer la indispensable relación de confianza entre ciudadanos e instituciones.
Felipe VI incidió en que “la vitalidad de la democracia depende de un compromiso colectivo. Por eso todos tenemos el deber de protegerla y fortalecerla”. Citando al politólogo Robert Dahl, dijo que la democracia es un ideal que nunca se alcanza completamente, pero “hacia el que debemos orientarnos de manera constante”. En esta línea, el Gobierno Abierto se erige, según el monarca, en una herramienta concreta para avanzar en ese camino y resulta más necesario que nunca en tiempos donde los populismos y la polarización erosionan la confianza y la participación ciudadana.
El Rey recordó la implicación de España en la Alianza para el Gobierno Abierto desde su fundación en 2011, reafirmando que el país está comprometido con el multilateralismo y la colaboración a todos los niveles administrativos: local, regional/autonómico y nacional. Felipe VI elogió la capacidad organizativa demostrada en esta cumbre por administraciones públicas y sociedad civil, quienes, a través del consenso, han articulado propuestas transformadoras en favor de una democracia más inclusiva y transparente.
Felipe VI resaltó el valor de esta cumbre internacional, donde más de 2.000 participantes de 75 países compartieron experiencias, avances y buenas prácticas. El monarca señaló que el encuentro no solo ha sido espacio de diálogo, sino también de verdadero aprendizaje y compromiso. En este marco, la “Declaración de Vitoria” pretende dar continuidad a los avances logrados y transformar realmente las administraciones públicas con el objetivo de fortalecer la democracia para el futuro.
El cierre del discurso del Rey incluyó una referencia especial al reciente acuerdo de paz entre Israel y Hamás. Felipe VI expresó su esperanza “cautelosa pero esperanzada” en que este acuerdo sea “una ventana a la esperanza” y que implique la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria en Gaza. Finalizó ante los aplausos del público señalando que, en el contexto actual, la política y la gobernanza abierta deben ser instrumentos para aspirar a una paz justa y duradera.
Las palabras de Felipe VI en la clausura de la IX Cumbre Global de la OGP resuenan como un llamado a proteger y renovar la democracia a través de la apertura, el consenso y la corresponsabilidad de todos. En un mundo marcado por desafíos globales, la apuesta por el Gobierno Abierto representa una vía sólida para recuperar la confianza ciudadana y construir sociedades más justas y transparentes.

