El Rey ya tiene quién le aconseje y Sánchez no es uno de ellos.
Mucho están hablando, los antes conocidos como periodistas, de los «consejos» y el «visto buenos» de la Moncloa al discurso de Navidad de SM el Rey, como si La Corona precisara de ayuda, aprobación o consejo de alguno de los que hoy ocupan la Moncloa. Pero el discurso quieren que cale en la opinión pública, como si el Rey Felipe VI necesitara de estos consejos, que en realidad son puñaladas en la línea de flotación de la democracia española, que es la Monarquía. Desde hace años, lo que sobrevuela alrededor de los mensajes de Navidad del Rey, está cargado de una artificial polémica creada por quiénes jamás defenderán la democracia que encarna La Corona. Todos se creen con el derecho de indicarle y aconsejar a S.M. que es lo que debe decir, y tienen ya preparados sus discursos antes de escuchar el propio mensaje, porque en realidad diga lo que diga será criticado. Este año, como no podía ser de otra manera, vuelve a repetirse la historia, donde analistas políticos de un sesgo ideológico muy …

