María Amalia de Borbón y Borbón-Parma nació el 9 de enero de 1779 en Madrid, en el seno de la Casa de Borbón, siendo hija del Rey Carlos IV de España y de María Luisa de Parma. Como miembro de la familia real, recibió desde su nacimiento el título de Infanta de España, un honor que la situaba en la alta nobleza de Europa y le confería el tratamiento de Alteza Real.
Nacida en un contexto de profundas transformaciones políticas y sociales en Europa —con la Revolución Francesa y los cambios dinásticos que sacudían las monarquías—, María Amalia creció en la corte española como parte de una familia muy numerosa. Era hermana de otros infantes como Fernando VII y María Isabel de Borbón.
Desde joven se la consideró como posible candidata a formar alianzas dinásticas importantes: su madre y consejo procuraron que se casara con el que más tarde sería Luis I de Etruria, hijo del duque de Parma. Sin embargo, el príncipe se decantó por su hermana menor, María Luisa de Borbón. Este rechazo afectó profundamente a María Amalia y exacerbó una delicada salud que siempre la acompañó.
Con la situación inesperada de perder la oportunidad de un matrimonio exterior importante, la corte buscó una alternativa para asegurar su posición. El 25 de agosto de 1795, cuando tenía apenas 16 años, contrajo matrimonio en el Palacio Real de La Granja de San Ildefonso con su propio tío, el Infante Antonio Pascual de Borbón, quien era 24 años mayor que ella. Este matrimonio de consanguinidad, aunque poco habitual, era aceptado entre las casas reales europeas de la época para preservar la unidad dinástica interna.
La unión se celebró en el marco de una doble boda en la corte española, donde al mismo tiempo su hermana María Luisa se casó con el príncipe de Parma. Después de la ceremonia, los dos matrimonios continuaron residiendo en la corte en Madrid, donde las obligaciones protocolarias y sociales marcaban la vida cotidiana de la familia real.
La Infanta María Amalia vivió sus años matrimoniales entre deberes formales, salud frágil y la presión de pertenecer a una de las dinastías más importantes de Europa. A finales de 1797 quedó embarazada, y se esperaba con esperanza que este fuera un acontecimiento feliz para la familia real. Sin embargo, el parto fue extremadamente complicado: el bebé quedó atascado en el canal de parto y los médicos no pudieron auxiliarlo a tiempo.
Tras dos días de un trabajo de parto doloroso, el hijo nació sin vida y fue enterrado en el Monasterio de El Escorial, lugar de sepultura tradicional de los reyes y miembros de la familia Borbón. La Infanta sufrió posteriormente una grave infección derivada de las complicaciones del parto. El 22 de julio de 1798, apenas con 19 años, falleció en el Palacio Real de Madrid debido a esas complicaciones de salud.
La muerte prematura de María Amalia fue un suceso triste en la corte española, reflejo de las dificultades médicas de la época incluso para la realeza. Su vida, breve pero impregnada de los rigores de la política dinástica, simboliza los desafíos personales y familiares que enfrentaban las princesas en las monarquías europeas del siglo XVII.


Por qué llevará escrito AGL, si se llama María Amalia de Borbón.
Lo digo porque tengo, estas Iniciales escritas en una medalla, que es MÍA. Á.T.L.
¿Se podían haber equivocado en vez de T? No es tampoco exactamente G.
Es I
Me gustaMe gusta