La ejemplaridad del Rey que avergüenza a los políticos
Es sorprendente como aquellos que pasan de puntillas por corrupciones a mansalva, por alianzas con países dictatoriales, pidan cuentas a La Corona. Eso no significa que las actuaciones de SM el Rey Juan Carlos no sean «condenables» socialmente, pero de ahí a iniciar una caza y captura de La Corona como primera institución del Estado, pone en entredicho la catadura moral de todos esos políticos que han dejado de lado las corrupciones de otros, que no han condenado socialmente las suyas propias y que, los más mezquinos, apoyan dictaduras que hoy en día siguen asesinando a millones de personas y que pertenecen al comunismo, la ideología más asesina de la historía. Aquellos que hoy más gritan, son los que han estado años apoyando regímenes dictatoriales y asesinos, aquellos que se felicitaban por cada cumpleaños del criminal homófobo Che Guevara, aquellos que aun hoy recuerdan el día que el asesino Fidel Castro murió, aquellos que se entristecían por la caída del Muro de Berlín que devolvía la libertar a millones de alemanes que vivían bajo el …





