La vergonzosa desmemoria democrática sobre Juan Carlos I
A perro flaco todo son pulgas, y en el Reino de España tenemos la mala costumbre de seguir echando pulgas una encima de otra a quienes en su día elevamos a los alteres. ¿Por qué? Quizás la envidia y que no podemos soportar que alguien triunfe por encima de los demás con esfuerzo y trabajo, no vaya a ser que nos pidan lo mismo. Es algo que vemos en deportistas, en actores y presentadores de televisión, que un día fueron ídolos de masas y que al día siguiente pasaron al olvido, si no al más absoluto de los apedreamientos masivos. Sirvan de ejemplo Rafael Nadal, Casillas, Alonso… que en cuanto han tenido algún problema, en vez de apoyarles más aun en las horas bajas, muchos se han dedicado a machacarlos con la consiguiente frase de «no eran tan buenos como nos lo vendían». Y ahora le toca el turno al Rey Juan Carlos I, el hacedor de la democracia en España. Si, sin paños calientes, sin peros ni matices. La persona que nos trajo la …





